Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

(I Corintios 12:7)

Horace Hall
(Junta Anual de Jamaica)
Prsentado durante el culto matutino
el viernes 17 de Marzo de 2006
Reunión Anual de la
Sección de las Américas del CMCA

Al referirme al tema de esta Reunión Anual, quisiera enfocarme en los dos aspectos de este texto: primero, en la manifestación del Espíritu, y segundo, en el provecho.

Las manifestaciones del Espíritu son dones del Espíritu Santo; son regalados y no ganados.  Son estos: la palabra de sabiduría, conocimiento, fe, dones de sanidad, enseñanza, profecía, discernimiento y los dones de lenguas.  Aunque son dones diversos, son dados por el mismo espíritu, y esta diversidad de dones hace posible que se logre un objetivo común para provecho de todos.

Permítanme darles un ejemplo para ilustrar este pasaje de las escrituras.  Consideremos a la abeja, un animal social.  Dentro de la colmena existe una división de labores y vocaciones.  Las obreras construyen la colmena y recolectan el néctar para fabricar la miel.   La reina pone los huevos para continuación de la especie, y el zángano fertiliza los huevos.  Si cualquiera de dichos grupos desatiende su deber, la colmena no puede sobrevivir.  Dado que las funciones son complementarias- y esto es lo imprescindible- la totalidad puede funcionar efectivamente.

Otro ejemplo: En el campo de la economía y el comercio, el mundo se ha convertido en una gran aldea global.  Muchos países con una diversidad de culturas deben ahora formar bloques comerciales para poder negociar las condiciones del comercio.  Solos, los países no podrán sobrevivir económicamente.  Vemos esto con la Unión Europea, con CARICOM [Comunidad y Mercado Común del Caribe] y con otros pactos de comercio.  Del mismo modo, el mundo cristiano se enfrenta con la necesidad de emplear estrategias que definen diferentes socios y los diferentes papeles que éstos pueden desempeñar, para salir victorioso en la guerra contra el mal.

El Apóstol Pablo en Romanos 12:4-8, compara la iglesia con los miembros de un cuerpo humano.  ¡Que analogía más linda!  Cada miembro del cuerpo tiene su función específica, pero todos deben trabajar en conjunto para que el cuerpo entero funcione de manera satisfactoria.  La iglesia representa el cuerpo de Cristo; su unidad es un requisito para su existencia.  Una casa dividida contra sí misma, cae.

El liderazgo de la iglesia debe estar dotado con dones que les hagan líderes eficaces. Jesús llamó a doce hombres para que fueran sus co-laboradores.  Ellos provenían de diferentes experiencias de vida y tenían diferentes vocaciones.  Sin embargo, el Espíritu Santo vino sobre ellos y pudieron realizar muchas tareas.  El maestro los instruye, “Id por todo el mundo”.

Nosotros como cuáqueros tenemos que formar asociaciones mundiales para sobrevivir.  Es possible que tengamos que ir más allá de nuestras fronteras para ayudar a otros con la capacitación del liderazgo, para que sus pequeñas comunidades cuáqueras puedan sobrevivir.  Debemos utilizar los dones que nos han sido dados para enriquecer el Reino de Dios.  Algunos de nuestros pueblos están pidiendo urgentemente ayuda para capacitación y desarrollo de su liderazgo en la lucha para sobrevivir.  “¿Quién irá por nosotros?”  “Heme aquí, envíame a mí.” [Isaías 6:8].  El ayudar a otros para que puedan ayudarse a sí mismos es una manera muy linda de demostrar los diversos dones que hemos recibido.  Nuestra mayordomía de estos dones implica cuidar tales dones.  Los mismos  deben usarse para nutrir vidas que puedan alcanzar la sabiduría de Dios.  Y el principio de la sabiduría es el temor de Jehová.

Prov 9:10]

La diversidad de dones dentro de la iglesia no debe considerarse como un privilegio, sino como una respon-sabilidad para crear oportunidades para extender el Evangelio.  San Pablo dice, “¡ay de mi si no anunciare el evangelio!”

[I Cor 9:16]

Cualesquiera que sean los dones que tengamos, no los perderemos nunca si nos perdemos a nosotros mismos para el beneficio de otros.  El servicio que cuida a los otros es la prueba más real de cuánto apreciamos los dones del espíritu. “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada…” usémoslos. [Romanos 12:6]

El extraordinario plan de Dios es realizado por personas ordinarias.  Somo individuos únicos, pero como cristianos somos miembros indispensables del cuerpo de Cristo.◊

Acerca del Autor

Horace Hall nació en una familia cuáquera en Jamaica.  Asistió a escuelas de primaria y segundaria establecidas por los Amigos.  El y sus hermanos se criaron y participaron activamente en la iglesia Amigos.  Actualmente, es pastor de la Junta de Amigos en Seaside y secretario presidente de la Junta Anual de Jamaica.  Es médico y tiene su consultorio particular en medicina general.  Horace y su esposa, Sharon, tienen un hijo y una hija.

La Asociación de amigos de los Amigos

     La Sección de las Américas del Comité Mundial de Consulta de los Amigos tiene como sus metas principales: el facilitar la comprensión cariñosa de las diversidades entre los Amigos mientras descubrimos juntos, con la ayuda de Dios, nuestras bases espirituales comunes; y el facilitar una consideración cabal de nuestros testimonios cuáqueros en el mundo. 

     La Asociación de Amigos de los Amigos, un programa de la Sección, es un ministerio de publicaciones.  A través de los paquetes de lecturas que enviamos, buscamos honrar las voces de Amigos de distintos entornos, idiomas y tradiciones cuáqueras, e invitamos a todos a que entren en una comunidad espiritual con los Amigos.

Impreso en 2006
Con permiso del autor

por

LA ASOCIACION DE AMIGOS DE LOS AMIGOS
un programa de la
Sección de las Américas del
Comité Mundial de Consulta
de los Amigos

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