Perspectivas sobre el método cuáquero de tomar decisiones en la iglesiad

Un grupo de fragmentos de varias obras
de Amigos modernos y antiguos.

Loida and others

escogidos y traducidos por
SUSAN FURRY y BENIGNO SÁNCHEZ-EPPLER

The Wider Quaker Fellowship
La Asociación de amigos de los Amigos

Introducción

La unidad en los acuerdos

La forma cuáquera de tomar decisiones se destaca como un aspecto esencial que une a los Amigos de casi todas las juntas anuales, tanto no-programadas como pro­gra­madas.  También es una de las características cuáqueras que los hace singula­res entre las demás iglesias.  Al principio los cuáqueros se distinguían por su creencia en que Dios habla directamente al individuo, y lo hace capaz de responder a su lla­mado; hoy muchas denominaciones aceptan esa idea.  Pero es una convicción especí­fica­mente cuáquera que el grupo, como un solo cuerpo, puede discernir y responder a la voluntad de Dios, sin votar y sin dejar minorías fuera de la unidad recibida.  En este aspecto, los cuáqueros son únicos tanto en sus principios como en las costumbres que se han desarrollado para poner esos principios en práctica.

Dos ramas, una raíz

Durante más que 150 años, la Sociedad Religiosa de los Amigos se ha dividido en varias ramas que a veces se han negado a reconocer la existencia o la autenticidad de la otra parte.  Aunque la historia es complicada, lo más sencillo hoy en día es hablar de una tradición programada y otra no-programada.  Las diferencias entre estas dos tradiciones son profundas y a veces amargas, y hoy en día hay bastantes miembros de una que ni siquiera saben de la otra. Nosotros, los que amamos las dos, nos sentimos impulsados a hacer puentes por encima de las diferencias, a ofrecer información y formas de entendimiento mutuo, y a buscar lo que es común a todos.

Para aquellos que no estén familiarizados con las divisiones entre los Amigos, ofrecemos un bosquejo muy simplificado.  En la tradición programada, la adoración se planifica de antemano.  Generalmente incluye lecturas bíblicas, himnos, oraciones en voz alta, y predicación.  A veces también incluye un tiempo de adoración abierta en el cual puede hablar cualquier persona que se sienta inspirada en ese momento.  A menudo la junta emplea a un pastor para dirigir el culto y predicar.  Teológicamente esta tradición hace hincapié en la obra salvadora de Cristo y la autoridad de la Biblia.  Desde fines del siglo XIX las juntas anuales programadas en los EE.UU. empezaron a mandar misioneros a varias partes del mundo, especialmente a África y Latinoamé­rica.  Esas misiones llegaron a ser independientes; hoy en día, la mayoría de los Amigos en el mundo pertenecen a la tradición programada y su lengua materna no es el inglés.

La tradición no-programada ha recibido su nombre por el estilo de adoración que practica.  No se emplean pastores ni se prepara el ministerio oral de antemano.  Esta forma de adoración también se nombra “adoración en espera,” “adoración abierta,” “adoración silente,” o “adoración basada en el silencio.”  Los Amigos se reúnen en silencio bajo la disciplina de esperar la dirección de Dios para que los mensajes surjan del Espíritu Santo en cualquiera que sienta el llamado.  En teología esta tradición admite mucho más diversidad:  desde los Amigos cristianos que ponen énfasis en la autoridad de la Biblia, hasta Amigos universalistas que creen que hay muchas formas de llegar a Dios.  Como fruto de la estructura no-programada, los Ami­gos de diversos pareceres teológicos pueden adorar juntos con provecho mutuo.  La mayoría de los Amigos de la tradición no-programada sigue estando en países de habla inglesa, porque generalmente no envían misioneros a otros lugares.

Hay controversia entre las dos sobre cuál rama es más fiel al cuaquerismo origi­nal.  Muchos que han estudiado este asunto han llegado a la conclusión de que las dos tienen su razón, pero también que a las dos les faltan algunos aspectos de la fe y práctica primitiva.  No nos toca juzgar en esta polémica, pero sí queremos comentar que la adoración de los primeros cuáqueros, reunidos entre sí, se basaba en el silen­cio, mas cuando salían a evangelizar predicaban en el nombre del Cristo interior, y que desde los primeros días se usaba la forma cuáquera de hacer decisiones en la junta.

Más allá de las divisiones, ambas tradiciones se mantienen fieles a la inspiración de Fox, de que si la buscamos, podemos sentir la presencia de Dios en nuestro interior, y que él nos habla y nos guía sin intermediario:

Y cuando todas mis esperanzas en [las autoridades religiosas] y en todos los hombres se habían desvanecido, hasta tal punto que no tenía nada externo que me ayudara, ni sabía qué hacer, entonces, ¡oh! entonces, oí una voz que me decía: “Uno hay, y es Jesucristo, que puede hablarle a tu condi­ción”; y cuando esto oí, mi co­razón saltó de alegría.  Luego el Señor me dejó ver por qué no había nadie en la tierra que pudiera hablarle a mi condición, para que yo le diera a Él toda la gloria.  Porque todos se hallan encerrados bajo el poder del pecado, y presos en la incredu­lidad como yo lo había estado, a fin de que la preeminencia la pueda tener Jesucristo, el que ilumina, da gracia, fe y poder.  Y de esta ma­nera, cuando Dios obra, ¿quién se lo impedirá?  Y esto lo supe por experien­cia. —Jorge Fox, 1647 [1]

Textos

En esta pequeña selección aparecen varias descripciones de las experiencias es­pirituales y los principios teológicos que forman la base de nuestro proceso de acuer­dos, y también algunos consejos prácticos sobre cómo llevarlo a cabo.  Los textos provienen de una variedad de fuentes.  Jorge Fox y Eduardo Burrough escribieron en los primeros días del cuaquerismo durante el siglo XVII, mucho antes de las divisio­nes lamentables que empezaron en el siglo XIX.  George Selleck se crió entre Ami­gos de la tradición programada en Kansas, EE.UU. y pasó gran parte de su vida tra­bajando entre Amigos de la tradición no-programada.  John Punshon se crió en la tradición no-programada en Inglaterra, y pasó muchos años como profesor de cua­querismo en la Escuela de Religión de Earlham en Richmond, Indiana EE.UU., uno de los centros principales de la tradición programada.  La Junta Anual de Londres nunca sufrió las divisiones que afligieron a los Amigos de Norte América, y sigue siendo un centro respetado de cuaquerismo Cristo-céntrico no-programado; también incluye Amigos no Cristo-céntricos con fuertes convicciones cuáqueras.  Los dos traductores somos miembros de la Junta Anual de Nueva Inglaterra, que abarca las dos tradiciones. Susan pertenece a una junta mensual programada, y Benigno a una junta no-programada; los dos tenemos experiencias con ambas ramas.

Traducción

Como traductores cuáqueros, nos sentimos llamados a interpretar entre idiomas y culturas, y también entre dos maneras bastante diferentes de comprender y expresar la experiencia espiritual y la obra de Dios entre nosotros.  Algunos Amigos están convencidos de que Jesucristo es el único camino hacia Dios, y de que nadie puede ser salvo bajo otro nombre; otros creen con igual firmeza en el amor universal y la presencia de Dios en cada corazón humano, no importa cual nombre ni lenguaje sea usado para expresar su experiencia espiritual.  Los términos “programado” y “no-programado” se usan muchas veces para denominar todas nuestras diferencias.  Sin embargo, tal dicotomía es excesivamente generalizada.  Dentro de cada tradición se encuentran Amigos de una amplia variedad de convicciones que invalida toda catego­rización.  Es muy probable que algunas de las diferencias teológicas sean humana­mente incompatibles, cosa a lo que no podemos rendirnos quienes estamos convenci­dos que Dios nos llama a todos a la unidad muy por encima de toda diferencia.

En este libro debemos señalar la renuencia de los Amigos anglosajones de la rama no-programada a referirse directamente a lo divino.  Entre los cuáqueros del siglo XVII hubo muchos que también preferían usar palabras indirectas o metafóri­cas.  Esta costumbre se basa en un profundo respeto que nos mantiene conscientes de que ninguna palabra humana puede captar la realidad divina que es mucho más de lo que podemos imaginar.  Por otra parte, Amigos de la rama programada generalmente están acostumbrados a afirmar públicamente que Dios es Dios, y que Jesucristo es el Señor.  Esto también lo hacían los cuáqueros primitivos.  Como traductores tenemos que afirmar que esta diferencia en la forma de referirse a Dios es más cuestión de la cultura y el lenguaje que de la fe.  Los traductores estamos firmes en nuestra fe cris­tiana, pero dentro de la cultura y lenguaje anglo-americanos, sentimos a menudo la necesidad de usar expresiones indirectas o metafóricas para referirnos a Dios.  Por otra parte cuando nos dirigimos en español a lectores de las culturas hispano parlan­tes, sentimos la necesidad de mencionar a Dios más directa y explícitamente.  A ve­ces tratamos de evitar confusiones en la traducción refiriéndonos a Dios directamente aunque el autor original haya usado una frase menos explícita.

Los traductores tenemos nuestra propia experiencia muy intensa y enriquecedora en sesiones de acuerdos de ambas tradiciones.  Por esta razón, a veces sentimos la tentación de alterar el contenido metiendo nuestra propia percepción en el texto tra­ducido. Para mantener la disciplina de traducir con toda la fidelidad que nos sea posi­ble, refrenamos la tentación de modificar el texto mismo dándonos la libertad de exponer nuestro parecer en notas al pie de la página.  También en las notas señalamos citas bíblicas que hemos identificado durante el proceso de estudio del texto, utili­zando como fuente la versión Reina-Valera de 1960.

Terminología

Generalmente basamos muchas de nuestras decisiones sobre el uso de términos peculiar­mente cuáqueros recurriendo al Glosario Cuáquero – Quaker Glossary, publicado en 1994 por el Comité de los Amigos Latinoamericanos (C0AL).  Adaptamos la mayo­ría de las siguientes definiciones dependiendo de este libro esencial.

Minuta — Una comprensión colectiva que sale de la Sesión de Acuerdos, percibida y declarada por el/la Presidente o Se­cretario para la aprobación de la junta.  Se redacta tal como se aprueba.

Acta — Constancia escrita de una asamblea o reunión que contiene los acuerdos obtenidos y la información descriptiva sobre su proceso.  Muchos grupos van leyendo y aprobando las minutas sobre la marcha, para no tener que revisarlas en asambleas futuras.

El sentir de la junta — Una comprensión colectiva de la voluntad de Dios para el grupo, percibida y declarada por el / la Se­cretario / Presidente durante el discerni-miento corporativo en la Sesión de Acuerdos.  También a veces se usan los términos “unión” o “unidad.”

Consenso — El uso de esta palabra por algunos Amigos es equivalente al sentir de la junta.  Otros consideran que el consenso indica un proceso humano, una decisión alcanzada por medio de intereses compartidos y arreglos intermedios aceptables para los participantes.

Dirección divina — es una convicción básica de los cuáqueros que el individuo y la junta pueden ser dirigidos directamente por la inspiración del Espíritu Santo.  Se usan muchos términos para expresar esta experiencia:  guía, llamado, y dirección son muy frecuentes.  “Guía” también puede referirse a Cristo o al Espíritu.

Preocupación, inquietud, interés, guianza, y carga — palabras que tratan de describir lo que una persona siente al recibir la dirección divina.  Es un interés profundo e irresistible que se experimenta cuando uno siente que Dios le llama a alguna labor.

Corporativo, comunal — Estas palabras han adquirido un sentido político y económico en muchos casos.  Entre los cuáqueros se refiere a la unión de la iglesia bajo la dirección de Dios, como cuerpo de Cristo.  Véase 1 Corintios 12:27 y Efesios 4:12.

 

En inglés, la palabra “meeting” tiene muchos usos; en español se distingue entre estos significados usando varios términos.  He aquí varias sugerencias sobre cómo traducir esta palabra:

Junta — la congregación y unidad básica de la iglesia organizada por la Sociedad Religiosa de los Amigos; los que se reúnen y se conocen en la adoración y servicio a Dios conforman una comunidad que toma decisiones  colectivamente y así se sujetan a una disciplina religiosa que conforma el gobierno de la iglesia.  Una junta mensual se reúne para tomar decisiones mensualmente, y una junta anual, anualmente, etc.

Reunión de acuerdos (junta de negocios, junta de trabajo, sesión de trabajo o de acuerdos) — Una reunión que se lleva a cabo en espíritu de adoración a fechas preestablecidas para tratar los asuntos de una junta bajo la dirección del Espíritu.

Más allá del mero deseo de llevar textos cuáqueros a lectores hispano-parlantes, varias experiencias nos han impulsado a este proyecto de traducción.  Cabe destacar entre otras, el trabajo que hemos hecho en dos contextos interrelacionados: nuestros acercamientos a los Amigos de diversas tradiciones en contactos convocados por el Comité Mundial de Consulta de los Amigos, (FWCC) y la Junta Unida de los Ami­gos (FUM), y la obra de Puente de Amigos que desde 1991 ha cementado fuertes vínculos entre las juntas anuales de Cuba y Nueva Inglaterra.  Es nuestra oración que esta labor gozosa de la traducción de textos sirva en alguna manera para fortalecer los lazos de amor que unen la Sociedad Religiosa de los Amigos. 

desk

Y que el Señor Dios Todopoderoso os dé dominio sobre las bestias del campo, y las aves de los cielos y los peces del mar, [2] y todos los rep­tiles.  ¡Y que el Señor Dios Todopoderoso sea con todos vosotros!  Adiós.

Y vivid todos en paz, en amor, en vida, y en el poder del Señor Dios, y se­guid reuniéndoos, cada uno de vosotros esperando en el poder de Dios que está sobre él; para que en este poder tengáis uni­dad con Dios, el Padre, y el Hijo, y los unos con los otros. 

Y queridos amigos, permitid que la sabiduría os dirija en la pacien­cia, y no contendáis con nadie en vuestras sesiones; sino morad en ese poder del Señor Dios que puede soportar y sufrir todas las cosas.  Y no hagáis conflictos en­tre los Amigos, sino vivid en lo que con­duce a la paz, y al amor, y a la vida; y en lo que edifica el alma.  
                                                                  —Jorge Fox, 1654 [3]

Próxima Parte


[1] The Journal of George Fox, ed. John L. Nickalls, (©) 1997 Britain Yearly Meeting, p. 11.

[2] Salmo 8:7-8

[3] The Works of George Fox Volume VII: The Epistles Volume I; New Foundation Publi-cations, George Fox Fund, Inc., State College Pennsylvania, 1990.; Epistle LXVI, p. 101.

[4] Friends United Press, 1986


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